Tradición y cultura heladera son la base para uno de los sabores más populares y con más arraigo en nuestras vidas. Tardes de verano en familia, paseos por la playa al anochecer..., son algunos de los recuerdos que junto con una copa de leche merengada hemos disfrutado.
La Leche Merengada El Maestrazgo sorprende por su sabor, fiel al de las recetas de siempre, con suaves pinceladas de canela y limón que exaltan la sensación gustativa que la leche merengada deja en la memoria de nuestro paladar.
Servida bien fría, ligeramente granizada, la leche merengada puede tomarse en heladerías, cafeterías, bares y restaurantes, bien como postre, para desayunos, almuerzos y meriendas o como bebida refrescante.
Un alimento que gusta a niños, adultos y mayores y con el que endulzamos la historia de nuestra vida.